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sábado, 9 de junio de 2012

Paredes sin grietas ni imperfecciones


No representa grandes obras, pero sí diferencias notables en el aspecto de cada ambiente del hogar. Para esta sencilla labor de reparar las paredes necesitará una espátula plana, una brocha, mortero o yeso y un fratás. Ahora sí, tome la espátula y golpee suavemente con el mango todo el contorno de la zona descascarada a fin de quitar el material seco y próximo a desprenderse.

Luego, quite con la brocha en seco los restos de polvillo; después sumerja las cerdas en agua y páselas sobre la pared para humedecerla bien. Entonces, podrá tapar el hueco con un poco de yeso ayudándose con la espátula.

En el caso de que el hueco sea demasiado profundo y llegue hasta el ladrillo le convendrá rellenarlo con mortero, que es un material que sólo debe mezclarse con agua y que, una vez seco, es mucho más resistente que el yeso convencional. Luego, alise el material con el fratás, deje secar y pinte con pintura del mismo color que el resto de la pared para emparejar el tono y disimular el arreglo.

lunes, 13 de febrero de 2012

Las antiguas texturas de paredes


El salpicré, el gotelé y demás texturas de yeso aplicadas sobre las paredes hicieron furor durante muchísimo tiempo, pero lo cierto es que hoy fueron reemplazadas por otras que más que jugar con los materiales apuestan al color, pero, ahora, la pregunta es ¿cómo se puede quitar esta vieja textura de las paredes?

Existen dos maneras: la primera es llamando a un profesional que cubra la textura hasta igualar la superficie; la otra, quitar usted misma la textura existente. En este último caso, lo primero que hay que hacer es ver qué tipo de acabado tiene la pared; es decir, si está pintado o no. Si tiene una capa de color o de barniz, lo mejor será que aplique primero con una brocha o con un rodillo algún producto químico disolvente o un decapante a fin de ablandar el material.

Una vez que el producto haya actuado podrá limpiar la superficie con una espátula. Si, en cambio, la textura no tiene ningún acabado extra podrá quitar el efecto a fuerza de espátula o, mejor aún, pasar una desempapeladora a vapor caliente para que la pared se humedezca. Después de este proceso el rasqueteado será mucho más sencillo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

No más ladrillos rotos

Los ladrillos a la vista quedan muy agradables, siempre y cuando estén todos en buenas condiciones. Si se rompió uno de una de sus paredes no dude en solucionar el inconveniente siguiendo estas indicaciones. Para empezar, rompa con un cortafrío el primer ladrillo fisurado y quite los pedacitos, tratando de no romper las juntas. De la misma manera, retire el resto de los ladrillos rotos y pase una brocha gorda para quitar el polvo. Vierta en un cuezo o en cualquier recipiente de plástico duro o hierro un poco de cemento y de cal humedecida con agua. Revuelva hasta obtener una mezcla homogénea.

Moje el hueco de los ladrillos y cubra el fondo con la mezcla. Luego, tome uno de los ladrillos a colocar, humedézcalo con agua, vuelva a distribuir la mezcla en el hueco y acomode el ladrillo nuevo. Para calzarlo bien, vaya golpeándolo cuidadosamente con el mango de un martillo. Ubique el resto de los ladrillos de la misma manera. En el caso de que los ladrillos se bajan por su peso, coloque entre las hileras varillas de madera de uno o dos centímetros de espesor. Deje secar durante unas 48 horas.

Pasado este lapso, quite las varillas y rellene las juntas con la mezcla de cal y cemento y deje secar.

miércoles, 22 de junio de 2011

Mate cocido para mejorar las paredes


Antes de pintar un revestimiento de ladrillos prepare un litro de mate cocido bien cargado. Déjelo enfriar y luego páselo sobre los ladrillos con una brocha. Observará que la pared absorbe el líquido y mejora su aspecto.

viernes, 11 de febrero de 2011

Renueve las paredes de su hogar


Usted está pensando en pintar su habitación de un color diferente o. tal vez, en revestir las paredes con un nuevo empapelado. Para uno u otro caso, deberá quitar primero el empapelado que lucía el cuarto, que está viejo y desgastado.

Si se trata de papel vinílico deberá despegar con el filo de la espátula uno de los extremos de latirá de papel y quitar el resto ejerciendo presión.

Cuando se trate de un empapelado de puro papel, en cambio, deberá optar por el desgarrador a vapor o por el método casero. El desgarrador a vapor puede alquilarse en cualquier negocio de herramientas. Para utilizarlo de la manera correcta, corte el papel a diferentes alturas con el borde filoso de la espátula y apoye el desgarrador. Una vez que el papel comience a aflojarse, levántelo con la espátula sin llegar a dañar la pared.


El método casero, por otra parte, consiste en tajar el papel viejo de la misma manera que lo hizo en el caso anterior y humedecer el papel con una esponja embebida en agua tibia. Pasados los dos minutos podrá quitar el papel con la espátula sin ningún tipo de problemas. Lo ideal es lijar después la superficie a fin de quitar los restos de pegamento.

lunes, 19 de octubre de 2009

Alicatado

Alicatado
Alicatado de una pared
Como los ángulos de las paredes rara vez son perfectos, necesitará una línea guía de referencia. Tome un azulejo, colóquelo en la parte más baja de la pared, y marque su altura en la pared y trace una línea horizontal. Fije un listón de madera a lo largo de esta línea y compruebe que queda nivelado. Coloque un azulejo en varias posiciones a lo largo del listón para comprobar la altura de éste respecto del suelo o del rodapié

Centre el azulejo sobre el listón y divida éste en tramos iguales al ancho de aquél, calculando una pequeña separación entre un azulejo y otro. En los extremos de la pared, marque el punto donde acaba el último azulejo entero y trace una línea vertical con ayuda de la plomada o el nivel. El espacio sobrante será rellenado después con fragmentos de azulejo.

Extienda una capa de adhesivo por la pared con un aplicador o una espátula dentada. Comience a alicatar por la izquierda y presione cada azulejo contra la pared en su posición correcta. No deslice las piezas por el pegamento para evitar debilitarlo. Compruebe la uniformidad del revestimiento y que ningún azulejo sobresalga de los demás.

Una vez endurecido el adhesivo de la parte principal, retire el listón, aplique adhesivo por la parte posterior de las piezas cortadas y pegue éstas en su lugar correspondiente.